La vivienda industrializada o modular cuenta con una historia ya amplia, pues sus orígenes pueden localizarse en la primera mitad del siglo XIX, en las cabañas manufacturadas por el carpintero inglés Herbert Manning. Después han existido diferentes versiones hasta llegar a lo que hoy llamamos vivienda industrializada y que desde hace pocos años ha empezado a despegar de forma destacada en el interés del mercado y en el perfeccionamiento de la fabricación.  

¿Hay diferencias entre una casa de construcción tradicional y una casa de producción industrial?

  • A simple vista, en ambas encontramos paredes, ventanas, puertas, instalaciones, solados y techos, etc.

 

  • Las dos emplean materiales comunes, como los paneles sándwich.

 

  • La envolvente puede ofrecer igual calidad energética y estética, los alzados admiten una versatilidad equivalente…

 

  • En las dos modalidades se llevan a cabo la preparación del terreno y la cimentación.

 

  • También en las dos modalidades de construcción las obras deben legalizarse ante las Administraciones Públicas.

 

Al lado de estas y otras semejanzas, existen unas diferencias que van a decidir la preferencia por un sistema u otro de construcción; por ejemplo, la construcción industrializada se realiza en menos tiempo y con un mayor control sobre los costes, los plazos y la calidad.

Veamos las diferencias más importantes.

 

Procedimiento constructivo

La construcción industrializada se distingue porque ha reemplazado la construcción tradicional por fabricación industrial; por ejemplo, un muro se puede fabricar en serie en una planta de producción en lugar de levantarse con albañilería, es decir, con mano de obra profesional que va colocando bloque a bloque.

Además de muros o cualquier otro elemento individual, como una cubierta, es habitual la fabricación de módulos de la edificación; por ejemplo, una planta o un ala de una planta. Debido a esto, se suele generalizar hablando de construcción industrializada o construcción modular indistintamente.

La fabricación de las construcciones determina otra importante diferencia: la construcción tradicional se realiza on site, mientras que la industrializada se lleva a cabo off site en su mayor parte.

  • On site, vivienda tradicional: en la ubicación de la vivienda o edificio se desarrollan todos los procedimientos de la construcción. Los profesionales trabajan con la maquinaria y los materiales que se trasladan hasta allí.

 

  • Off site, vivienda industrializada o modular: gran parte de los componentes de la vivienda o edificio se producen en una fábrica y se trasladan al lugar indicado para su instalación.

 

  • La construcción on site requiere mayor utilización de energía para el transporte de personas, materiales y maquinaria, y también genera residuos en el curso de las obras. La construcción industrializada invierte menos energía en el transporte, aunque sí emplea una energía en la fabricación que la construcción tradicional no utiliza.

 

  • De la misma forma, la construcción off site genera menos residuos en las obras, pero produce unos residuos de fabricación que la construcción tradicional no.

El plazo de ejecución es otra de las ventajas destacadas de la construcción industrializada sobre la tradicional, ya que supone la mitad en líneas generales. Una vivienda unifamiliar de 200 metros cuadrados puede entregarse en un plazo de unos seis meses, entre el diseño, la fabricación y el montaje.

Por último, la fabricación industrial suprime gran parte de los riesgos de las obras para la seguridad y la salud laboral: el trabajo a la intemperie, las caídas de los andamios, etc. Si bien es cierto que lo hace prescindiendo de mano de obra de la construcción tradicional, por otro lado, crea más empleos en la industria.

 

Calidad

La calidad de las piezas y módulos manufacturados y la calidad del resultado final son los dos aspectos a los que se presta mayor atención.

La calidad de fabricación industrializada es una calidad uniforme, propia de la producción con maquinaria; en cambio, la construcción tradicional ofrece una calidad profesional, pero no invariable.

El resultado final de una construcción industrializada se apoya en los mismos materiales que la construcción tradicional: estructuras de metal, hormigón o madera, revestimientos a elección del usuario final, etc., y ofrece acabados de precisión gracias a tecnologías de diseño como la metodología BIM (Building Information Modeling).

La calidad de este resultado final depende de la calidad del fabricante y del trabajo de los ingenieros y los arquitectos que diseñan la construcción, en el que se contemplan no solo el tipo y la calidad de los materiales, sino también las prestaciones, como el aislamiento térmico y acústico, la seguridad antisísmica, etc.

 

Eficiencia energética

Una casa industrializada puede ofrecer la máxima eficiencia energética, es decir, ser una edificación de consumo casi nulo o una casa pasiva y para conseguirlo, todos los avances de la construcción tradicional están a disposición de la vivienda industrializada: uso de energías renovables, suelo radiante, una fachada ventilada, una cubierta verde, un aislante de decenas de centímetros, cerramientos que garantizan la estanqueidad, minimización de los puentes térmicos en la construcción…

Todas las instalaciones de una vivienda o de un edificio industrializado se determinan en el proyecto: domótica, aire acondicionado, calefacción, fontanería, televisión y datos, etc.

La máxima eficiencia energética es un programa global a medio-largo plazo para lograr el objetivo de la descarbonización de la economía y a esto se encamina la construcción. Mientras tanto, existen alternativas excelentes, en confort y en resultados económicos, como la certificación energética A, al alcance de todas las construcciones.

 

Diseño y personalización

Las viviendas industrializadas se fabrican a partir de unos modelos desarrollados por ingenieros y arquitectos para que los propios fabricantes y las constructoras, inmobiliarias y promotoras formen sus catálogos de prototipos.

Cada modelo admite modificaciones para adaptarse a las necesidades y los gustos del usuario final.

  • Dimensiones: la construcción modular puede ampliarse o reducirse con más o menos módulos, y no solamente en el momento de la construcción, sino también posteriormente, cuando las necesidades de los usuarios van cambiando.

 

  • Distribución: como en la construcción tradicional, la tabiquería puede modificarse para ampliar o dividir estancias.

 

  • Acabados: el comprador puede elegir la calidad y el tipo de acabados y en el interior revestimientos, carpintería interior y exterior…

 

  • Instalaciones: la climatización, el ACS, la iluminación, etc. pueden elegirse entre las opciones disponibles en la construcción tradicional.

 

  • La envolvente y la cubierta admiten también muchas posibilidades: una fachada ventilada, una cubierta plana transitable, una cubierta ajardinada, etc.

La calidad estética del exterior de las viviendas industrializadas ha evolucionado y en el momento actual puede competir con la construcción tradicional.

 

 

 

Más construcciones modulares

La construcción modular de viviendas tiene grandes parecidos con la de otras tipologías constructivas, como las naves industriales, los centros educativos, los centros sanitarios, hoteles, comercios…

Las necesidades de ampliación de espacios en una edificación (salas de reuniones, vestuarios, etc.) y a la urgencia con la que se presentan en ocasiones encuentran una buena opción en la construcción modular o industrializada. Además, es una buena respuesta a las necesidades de imagen, confort y bienestar habituales en la hostelería y el comercio.

Con flexibilidad, eficiencia energética, calidad, seguridad…, la construcción industrializada ha sumado oportunidades para los usuarios y para la industria. Con sus propias capacidades y características forma parte del futuro del sector.

 

Enlaces de interés

Anatxu Zabalbeascoa, «Una casa en una semana. Las primeras viviendas con componentes modulares se remontan a 1833», El País Semanal: https://elpais.com/diario/2010/07/25/eps/1280039216_850215.html

Antonio Aguilar Millán, «La construcción industrializada de viviendas aporta más calidad y contamina mucho menos», El Correo de Andalucía: https://elcorreoweb.es/economia/la-construccion-industrializada-de-viviendas-aporta-mas-calidad-y-contamina-mucho-menos-FA7323557

Francisco Nisa, «Los datos son el nuevo lenguaje de la construcción», El Economista: https://revistas.eleconomista.es/inmobiliaria/2021/abril/los-datos-son-el-nuevo-lenguaje-de-la-construccion-KY7133378

Isover: «Saint-Gobain Isover, Placo® y ABS facilitan el acceso a una primera vivienda de consumo casi nulo», Isover Saint-Gobain: https://www.isover.es/noticias/saint-gobain-isover-placor-y-abs-facilitan-acceso-a-vivienda-de-consumo-casi.nulo

Knauf, «Construcción de vivienda unifamiliar industrializada passivhaus», Blog de Knauf: https://blog.knauf.es/construccion-de-vivienda-unifamiliar-industrializada-passivhaus/

Soler & Palau, «Casa Pasiva y Edificio de Consumo Casi Nulo, ¿en qué se diferencian?», El blog de la ventilación eficiente: https://www.solerpalau.com/es-es/blog/casa-pasiva-edificio-consumo-casi-nulo-diferencias/

 

Autor de este artículo para OYRSA: Begoña Saludes Mucientes
http://www.alandio.net · http://www.kronotipo.com

 

 

 

 

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